En Órbita

Viviana Valencia Sánchez, poeta

Soy una escritora caleña que escribe desde el sentir; por eso la poesía es, para mí, el vehículo de la verdad oculta entre las paredes de la cultura, el pudor y la moral que se erigen como faro de luz, cuando detrás permanece velado el grito de las almas que no pueden ser vistas bajo su lámpara. Así, la sensualidad se presenta como una herramienta de transformación desde mi sensibilidad y lectura de la realidad.

Ante la doble moral de las culturas, he decidido confrontarla con la desnudez de la verdad: la vulnerabilidad del cuerpo expuesto, de la piel que desea y siente, que trasciende el control ejercido por la sociedad. Tal vez, desde el arte, pueda mostrar un poco de lo divino que habita en el deseo y la sexualidad. Con un estilo íntimo y propio, y buscando desmontar los prejuicios que rodean el deseo, me sumerjo en escribir sobre sueños, anhelos, recuerdos y realidades que todos experimentamos.

Mi búsqueda es presentar el sentido del deseo desde mi humilde lectura, apoyada en la ternura, la fuerza y la belleza de la palabra, para que los lectores conecten con estas realidades lejos de la frivolidad, y regresemos a ver el placer desde todas sus posibles aristas.

Foto: Sofía Drada

Náufrago 

 

Soy la costa en que naufragas 

encallas cada día, 

en la misma playa.

Aquí estoy 

tras mil lunas  

he escuchado tu dolor, 

tu silencio. 

Aquí estoy,

tal vez con desdén 

y sentí tus labios 

ola, lamiendo mi arena,

escuchando…

y me estremecía 

su placer, hecho agua…

que se estrellaba en el peñasco.

Ingenuo,

el agua del mar no sacia la sed,

se volvió adicto a morir de a poco, 

era un engaño,

encallaste en mí 

y naufragamos ambos.

Templo 

 

En tu templo,

en vigilia 

atenta a los designios 

de este dios falso, terrenal, 

que se aferra a mis 

piernas jadeantes, 

abiertas, tributadas, expectantes, 

al dulce deslizar 

de tu dureza, lúbrica, 

y siento tu fuerza 

tumbada en el altar de tu abdomen 

incandescente. 

 

Ves dentro de mí

esa luz, 

que me vuelve devota

soy un cirio encendido… 

Erótica en la punta de la lengua,

mi oración se extiende en tu cuerpo, 

iluminados ambos  

detrás de los vitrales coloridos; 

lo único, 

que los ateos

y ciegos pueden ver de ti. 

Foto: Sofía Drada

Vampiro 

 

Desnuda en tus brazos

que reciben atentos 

el palpitar de mi carne, 

se deslizan sobre mí 

recorriendo mi sangre,

mi vida.

Detenida en un respiro, 

hechizada en tu mirada 

sanguinolenta 

que toca mis labios.

Erguidos mis pezones,

hiervo libidinosa,  

estremezco

y me arrastras, 

para en tu fuerza perecer.

 

Desvanezco en tus caricias,

soy agua,

de mí bebes insaciable; 

soy desmayo 

en el delirio de tu piel,

durazno purpúreo,

bucle eterno 

en el que me encuentro, 

enciendo 

soy fuego… 

y ahora…

no puedo más que desfallecer 

en este sueño…

eternizada.

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