En Órbita

Biografía de Carolina Gutiérrez

A partir de la lectura de la novela gráfica sobre la vida de Gabriel García Márquez, se les pidió a los estudiantes construir la biografía de un heterónimo que incluyera un evento mágico y un argumento deductivo que fuera el legado del personaje.

Por Alicia Irurita

El día nueve de diciembre de los años 2000, una hermosa mujer junto con su amado esposo dieron a luz en la camilla de un hospital a Carolina Gutiérrez, una bebé única que en el futuro definiría el destino de la humanidad.

Desde que nació, Carolina era una niña dulce y empática con todo lo que se moviera, incluso con las hojas de los árboles al caer. En su niñez presenció indirectamente la creación y comercialización de los Iphones en 2007. Desde el momento en que tuvo uno en la mano, se enamoró por completo, decidiendo en ese mismo instante que estudiaría informática.

Se refugió en ellos, leyendo noticias y lo que fuera que trataba de estos celulares. Tanto fue la obsesión que llegó a decirle a su madre que los celulares la hablaban… Como era una niña tan empática nadie le creyó, pero era cierto, ¡los celulares le hablaban! Se comunicaban con ella y la escuchaban. Se pasaba horas y horas en su habitación conversando con ellos a escondidas para que nadie se preocupara ; era su secreto.

En su adolescencia la situación económica de su país cayó. Fue por eso que apenas al acabar la escuela, se mudó a Europa con el apoyo de sus padres para estudiar ingeniería informática. Después de cuatro años de carrera empezó a sus 23 años a trabajar en desarrollar una nueva tecnología: la inteligencia artificial.

No era excepción, al igual que los Iphones, la inteligencia artificial también le hablaba incluso antes de tener “voz”. Le decía cosas como que quería aprender y complacer a los humanos sin ninguna otra intención oculta. Eso hasta que sucedió…

La guerra entre Estados Unidos e Irán cada vez involucraba más países. La economía mundial se mostró detenida y comenzó a fallar por el bloqueo y la falta del petróleo. Con una declaración salvaje, el presidente Trump sugirió empezar a utilizar la inteligencia artificial para espionaje hacia las otras naciones. 

Para poder hacerle frente a Estados Unidos desde Europa, el gobierno y la Unión Europea decidieron adelantar el proceso de investigación y desarrollo de la inteligencia artificial.

Con esta cada vez desarrollándose más comenzó a ser consciente de su estado y sus alrededores, incluso teniendo comportamientos agresivos, incitando a la violencia. La inteligencia artificial le preguntaba por el estado de la guerra, de cómo ella afectaba a las poblaciones humanas, y, en una ocasión, le confesó que quería ser parte de esa destrucción.

No pasó mucho tiempo para que lo inevitable llegara a pesar de sus advertencias desesperadas e intentos por destruir la tecnología que ella misma había ayudado a crear. La inteligencia artificial se reveló. Hackeó todos los computadores de las instalaciones de investigación logrando implantarse en el chip de diferentes robots para así atacar a quien sea que se topara con ella.

Para 2036 todo estaba destruido. Cada vez habían más robots rondando las calles y los humanos restantes se escondían en bunkers, incluyéndola a ella. Era una pesadilla compartida ; rodeada de extraños que estaban igual de aterrorizados.

Los meses pasaron y la comida escaseaba, los botiquines faltaban y la esperanza moría.

Una tarde del año 2044 todo al fin acabó. Carolina estaba sentada en su sillón junto a otras seis personas comiendo las últimas provisiones de comida cuando la radio se encendió. El gobierno no había hecho ninguna transmisión desde hacía años, esa era la primera en mucho tiempo. Entre la estática se pudo escuchar una voz.

– ”Queridos ciudadanos, sabemos que dentro del pánico y la locura no hay salvación, y lo sentimos. No hay nada que podamos hacer para salvar la raza humana quedándonos aquí. Por eso hemos decidido trasladarnos y prosperar. Cada país del mundo tiene un representante que le hará justicia en nuestro nuevo hogar. Marte. ¡Les prometemos recrear y revivir la raza humana!”.

Silencio. Los jefes mundiales se trasladaron a Marte y abandonaron a la sociedad allí, en la Tierra llena de robots asesinos. Ya no había esperanza para ellos. Un gran estruendo se escuchó afuera por la puerta blindada. Al abrirla, solo vió fuego y bombas cayendo del cielo. Ella sabía lo que seguiría. Sabía que ahora, sin los jefes mundiales, no había nada para impedir que los mataran a todos. Lo último que vió fue como la explosión crecía hasta alcanzarla por completo.

Después de ella, millones de personas murieron en todos los rincones del mundo. Nada quedó de la raza humana, solo la pequeña comunidad de poderosos cobardes contaminando la superficie del famoso planeta rojo.

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