En Órbita

¿Por qué las Bibliotecas Públicas son Patrimonio de la Humanidad?

UNESCO

Durante la Segunda Guerra Mundial, en 1942, ocurre en Reino Unido la Conferencia de Ministros de la Educación Aliados, con un propósito esencial: visualizar formas y medios para reconstruir sus sistemas de educación una vez se acabara el conflicto.

Una vez acabada la Guerra, del 1 al 16 de noviembre de 1945, se instala de nuevo la Conferencia y reúne a representantes de 44 países que deciden crear una organización que estimule la cultura de la paz y proclama que debe establecer la solidaridad intelectual y moral de la humanidad. Aparece la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO.  

UNESCO
Eleanor Roosevelt presenta la Declaración de Derechos Humanos

El 16 de mayo de 1949 junto a la Declaración de los Derechos Humanos se preservan los Derechos de la Cultura. El acceso a la cultura y la posibilidad de disfrutarla sin temor a repercusiones son condiciones necesarias para garantizar el derecho a participar en la vida cultural. La vida cultural se manifiesta en la comunicación, la expresión y las tradiciones cotidianas. No se debe negar a las minorías lingüísticas y religiosas su derecho a abrazar las dimensiones de la vida cultural por ningún motivo. (Artículo 27)

En noviembre de 1994 la UNESCO ratifica mediante el Manifiesto sobre la Biblioteca Pública la trascendencia de este espacio y sus servicios para el desarrollo del conocimiento y la preservación de la memoria.  Este Manifiesto se preparó en colaboración con la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA).

BIBLIOTECAS PÚBLICAS
IFLA

La libertad, la prosperidad y el desarrollo de la sociedad y de los individuos son valores humanos fundamentales. Estos sólo podrán alcanzarse mediante la capacidad de ciudadanos bien informados para ejercer sus derechos democráticos y desempeñar un papel activo en la sociedad. La participación constructiva y la consolidación de la democracia dependen tanto de una educación satisfactoria como de un acceso libre y sin límites al conocimiento, el pensamiento, la cultura y la información.

La biblioteca pública, puerto local hacia el conocimiento, constituye un requisito básico para el aprendizaje a lo largo de los años, para la toma independiente de decisiones y el progreso cultural del individuo y los grupos sociales.

Este Manifiesto proclama la fe de la UNESCO en la biblioteca pública como una fuerza viva para la educación, la cultura y la información y como un agente esencial para el fomento de la paz y del bienestar espiritual a través del pensamiento de hombres y mujeres.

Así pues, la UNESCO alienta a las autoridades nacionales y locales a dar soporte y comprometerse activamente en el desarrollo de las bibliotecas públicas.

LA BIBLIOTECA PÚBLICA

La biblioteca pública es un centro local de información que facilita a sus usuarios todas las clases de conocimiento e información.

Los servicios de la biblioteca pública se prestan sobre la base de igualdad de acceso para todas las personas, sin tener en cuenta su edad, raza, sexo, religión, nacionalidad, idioma o condición social. Deben ofrecerse servicios y materiales especiales para aquellos usuarios que por una u otra razón no pueden hacer uso de los servicios y materiales ordinarios, por ejemplo, minorías lingüísticas, personas con discapacidades o personas en hospitales o en prisión.

Todos los grupos de edad han de encontrar material adecuado a sus necesidades. Las colecciones y los servicios han de incluir todo tipo de soportes adecuados, tanto en modernas tecnologías como en materiales tradicionales. Son fundamentales su alta calidad y adecuación a las necesidades y condiciones locales. Los materiales deben reflejar las tendencias actuales y la evolución de la sociedad, así como la memoria del esfuerzo y la imaginación de la humanidad.

Ni los fondos ni los servicios han de estar sujetos a forma alguna de censura ideológica, política o religiosa, ni a presiones comerciales.

Misiones de la Biblioteca Pública

Las siguientes misiones clave, referentes a la información, la alfabetización, la educación y la culture, habrán de ser la esencia de los servicios de la biblioteca pública:

  1. crear y consolidar los hábitos de lectura en los niños desde los primeros años;
  2. prestar apoyo a la educación, tanto individual como autodidacta, así como a la educación formal en todos los niveles;
  3. brindar posibilidades para el desarrollo personal creativo;
  4. estimular la imaginación y creatividad de niños y jóvenes;
  5. fomentar el conocimiento del patrimonio cultural, la valoración de les artes, de los logros e innovaciones científicos;
  6. facilitar el acceso a las expresiones culturales de todas las manifestaciones artísticas;
  7. fomentar el diálogo intercultural y favorecer la diversidad cultural;
  8. prestar apoyo a la tradición oral;
  9. garantizar a los ciudadanos el acceso a todo tipo de información de la comunidad;
  10. prestar servicios adecuados de información a empresas, asociaciones y agrupaciones de ámbito local;
  11. facilitar el progreso en el uso de la información y su manejo a través de medios informáticos;
  12. prestar apoyo y participar en programas y actividades de alfabetización para todos los grupos de edad y, de ser necesario, iniciarlos.

Financiación, Legislación y Redes

La biblioteca pública ha de ser, por principio, gratuita. La biblioteca pública es responsabilidad de las autoridades local y nacional. Debe regirse por una legislación específica y estar financiada por los gobiernos nacional y local. Ha de ser un componente esencial de cualquier estrategia a largo plazo para la cultura, la provisión de información, la alfabetización y la educación.

Para lograr la coordinación y cooperación bibliotecaria a nivel nacional, la legislación y los planes estratégicos han de definir y promover, también, una red nacional de bibliotecas, basada en normas de servicio convenidas.

La red de bibliotecas públicas ha de ser concebida en relación con las bibliotecas nacionales, regionales, especializadas y de investigación, así como con las bibliotecas escolares, de institutos y universitarias.

Funcionamiento y Gestión

Ha de formularse una política clara que defina objetivos, prioridades y servicios en relación con las necesidades de la comunidad local. La biblioteca pública ha de organizarse eficazmente y mantener normas profesionales de funcionamiento.

Ha de asegurarse una cooperación con interlocutores relevantes, por ejemplo, grupos de usuarios y otros profesionales a nivel local, regional, nacional e internacional.

Los servicios han de ser físicamente accesibles a todos los miembros de la comunidad. Esto requiere que los edificios de las bibliotecas públicas estén bien situados, con buenas condiciones de lectura y estudio, tecnologías adecuadas y un horario suficiente y apropiado a los usuarios. Supone asimismo servicios de extensión para quienes no pueden acudir a la biblioteca.

Los servicios de la biblioteca han de adaptarse a las necesidades de las distintas comunidades en áreas rurales y urbanas.

El bibliotecario es un intermediario activo entre los usuarios y los recursos. Es indispensable su formación profesional y permanente para que pueda ofrecer servicios adecuados.

Habrán de establecerse programas de extensión y de formación de usuarios con objeto de ayudarles a sacar provecho de todos los recursos.

Aplicación del Manifiesto

Se insta a quienes toman las decisiones a nivel nacional y local y a la comunidad bibliotecaria en general, en todo el mundo,
a que apliquen los principios expuestos en el presente Manifiesto.

 

♦ 29 de noviembre de 1994, París – Francia ♦

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